La fuerza de la risa

Quién no ha escuchado alguna vez que la risa es saludable, o que es un gran remedio; pero, qué hay de cierto en ello?, pues mucho, ya que varios estudios científicos confirman algo que nuestros abuelos sabían, y es que reír sí resulta bueno para la salud y, además, es divertido.

La risa se podría entender como una respuesta de naturaleza fisiológica, claramente observable, que por lo general produce placer, se moviliza la boca y otras partes del cuerpo, demostrando alegría. Produce resultados fisiológicos benéficos, ejercita los pulmones y estimula el sistema circulatorio. La carcajada provoca la plena acción del diafragma, músculo principal de la respiración, situado entre el pecho y el abdomen. Todo el sistema cardiovascular se beneficia con una risa fuerte y "con ganas", pues la respiración profunda que la acompaña aumenta la cantidad de oxígeno en la sangre, moviendo doce litros de aire, en vez de los seis habituales, lo que mejora la respiración. Asimismo , se fortalece el corazón, se facilita la digestión al hacer vibrar el hígado, se evita el estreñimiento, mejora la eliminación de la bilis y se estimula el bazo, baja la hipertensión aumentando el riego sanguíneo, ya que se relajan los músculos lisos de las arterias con lo que se reduce la presión arterial y se tonifican los músculos que hay en el rostro, porque una carcajada continuada activa casi la totalidad de ellos. Además, la carcajada genera una sana fatiga que elimina el insomnio.

Todo lo anterior presenta un basamento científico, la alegría y la risa, estimulan al cerebro de modo que éste produzca catecolamina ( la hormona de la agudeza mental, una sustancia compleja que incluye a la epinefrina, la norapinefrina y la dopamina, que nos preparan para reaccionar fisicamente para pelear o huir). Esta hormona de la exitación , a su vez, estimula la liberación de endorfinas, nuestros calmantes naturales del dolor, de hecho, una simple sonrisa emite una información que activa esa segregación de esta suerte de drogas naturales que circulan por el organismo y que resultan ciento de veces más fuertes que la heroina y la morfina, pero gratuitas y sin efectos secundarios. Las endorfinas, especificamente las encefalinas, tienen la capacidad de aliviar el dolor. Por ejemplo, si al cabo de unos segundos desaparece el dolor producido de un golpe, es porque el cuerpo reaccionó sintetizando las endorfinas necesarias para atenuarlo. Por otro lado, las endorfinas envían mensajes desde el cerebro hasta los linfositos y otras células para combatir los virus y las bacterías. Otra de las funciones de las endorfinas es desempeñar un papel esencial en el equilibrio entre el tono vital y la depresión. De ellas depende algo tan sencillo como estar bien o estar mal. Las endorfinas provocan un estado de euforia que es una sensación de felicidad, o lo que es igual a un flujo correcto de endorfinas en nuestro cuerpo.

El Dr. Laurence J. Peter & Bill Dana, proponen un paso más en los beneficios de la risa. Parten con una interrogante: Podemos eliminar nuestros dolores mediante la risa?, quizas no, pero si se puede emplearla para controlarlos.

La percepción del dolor que tiene cada persona depende mucho de su sistema de creencias, de sus expectativas, de la imagen que tenga de sí mismo y de una variedad de estrategias psicológicas inconcientes. La risa como manifestación del humor, controla el dolor de cuatro maneras principales:

* Distrayendo la atención

* Reduciendo la tensión

* Cambiando de expectativas

* Aumentando la producción de endorfinas

El dolor puede intensificarse si se le presta demasiada atención. Uno puede lograr cierto grado de anestesia mediante el simple recurso de distraer la atención, dejando de concentrarla en el dolor. Al menos por un momento, la persona que rie presta poca atención al origen del malestar. El doctor David Bresler, director de la unidad del dolor, en UCLA, afirma que el dolor es el transtorno más común e incapacitante de los E.E.U.U. y que para eliminarlo lo único que tenemos que hacer es cambiar nuestra manera de pensar: "casi siempre, las personas que sufren de dolores crónicos son también personas deprimidas. No sólo les duele la espalda, les duele la vida y han ubidado ese dolor en la espalda". La visión o actitud general de un individuo hacia la vida se relaciona con la sensibilidad del dolor. Aún no se entienden bien las expectativas y la voluntad de recuperarse de la enfermedad, pero muchos médicos informan que estos factores parecen relacionarse con la tolerancia al dolor. Al menos podemos estar seguros de que la risa y el sentido del humor se relacionan con una actitud positiva y la voluntad de vivir.

Un concepto en crecimiento

Reírse es natural, de hecho, un bebé a las 36 horas de nacido puede ofrecer una sonrisa a sus padres. Los niños están mucho más dispuestos a reírse que los adultos, un pequeño se ríe un promedio de 300 veces al día, mientras que un adulto lo hace entre quince y cien. Por lo anterior, riamosnos como niños, gozemos como los niños, ellos no mienten y se ven más felices que los adultos.

Lo bueno de esto es que ya hay gente que lo está poniendo en práctica, ya se atiende con sesiones de risoterapia. La risa como fuente de salud ya aparece en la Biblia, donde es posible leer: "Un corazón alegre es como una medicina, pero un espiritu deprimido seca los huesos". Algunos libros hindúes hablan incluso de meditación con risa porque el hecho de reír es una ténica de meditación en sí mísmo, y es un medio para conocerse interiormente que ayuda estar más conciente del mundo. En la India, Bhagwan Rajneesh (Osho), en su centro de Poona, promovio la meditación de la rosa mística que consiste en nueve días de tres horas diarias de risa; a la vez que cierta escuela budista enseña técnicas para caminar sonriendo y dice que se trata de algo tanto o más beneficioso que la meditación. Tambien hay una creencia hindú que asegura que una hora de risa tiene 3 efectos más beneficiosos para el cuerpo que cuatro horas de yoga. La filosofía china del Tao, por su parte, también práctica la risa. Un viejo consejo chino dice que para estar sano hay que reír treinta veces al día y al respecto los expertos afirman que con tres veces al día es suficiente siempre y cuando sea por más de un minuto cada una. El psiquiatra William Fry, quien ha estudiado los efectos de la risa por más de 25 años, asegura que tres minutos de risa intensa equivalen en salud a cerca de 10 minutos de remar enérgicamente, asimismo, se dice que un minuto de risa diario equivale a 45 minutos de relajación. De este modo, a reírse se ha dicho; reírse en defensa propia porque los efectos son fantásticos y sin ser tacaños. Hay que regalarle a la gente la mejor risa, eso vale mucho para quien la recibe y no cuesta nada.

 

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